Ojos secos
Las lágrimas son importantes para el ojo. Mantienen la superficie del ojo húmedo y enjuagan fuera el polvo y las pequeñas partículas que vuelan en el aire. Además, las lágrimas son enzimas que destruyen los microbios y les impiden crecer.
Por una u otra razón, algunas personas tienen los ojos secos. El ojo puede no producir suficientes lágrimas o las lágrimas pueden evaporarse muy rápido debido a factores ambientales o composición química anormal. Los síntomas de ojo seco incluyen irritación de los ojos, color rojo, sensibilidad a la luz, sensación de tener algo en el ojo, e incluso ojos llorosos que tratan de sobrecompensar la pérdida de humedad.
Hasta el 40% de las personas sufren de sequedad de ojos en algún momento de sus vidas. Esta condición es más común en las personas mayores, y se ha estimado que el 75% de las personas que tienen más de 65 años la sufre. Las mujeres son más propensas a la sequedad de ojos que los hombres debido a factores hormonales: embarazo y lactancia, periodos, anticoncepción y menopausia, pueden provocar que el equilibrio hormonal cambie.
El problema de los ojos secos se agrava por la exposición al humo del cigarrillo, la contaminación del aire, polvo y viento. Aire seco en interiores, calefacción, aire acondicionado, y el trabajo con pantallas de ordenador también contribuye a la sequedad de los ojos.
Las enfermedades que pueden causar sequedad de los ojos son las alergias, síndrome de Sjogren, la diabetes y diversos problemas de los ojos. Algunos medicamentos también pueden causar sequedad de los ojos.